Hola, me llamo Inter Ni, que viene del esperanto y significa “entre Nosotros/as. A mí, esperanto me suena a esperanza y, con humildad les comparto, que soy la esperanza puesta en un jugar alrededor de una mesa compartida, que permita a quienes me juegan encontrar, en torno a un tema, una revelación que busca ser escuchada con atención, respeto y alegría con la intención de habitar nuestra humanidad extraviada, sin hogar. Soy un juego y cumplo con los criterios de entretener y ejercitar algunas capacidades y/o destrezas. – Un secreto- soy más que eso (ya les contaré).

Sepan que fui concebido como una de tantas ocurrencias que pretenden aportar. Hace poco más de tres años, en el asiento de un bus, ocurrió que dos personas, recordaron a una tercera, de gran valor para ellas, quien había escrito un libro y, de éste tomaron en un capítulo titulado, “Cultura de la democracia”. Lo habían leído y experimentado varias veces. Pero en ese viaje se preguntaron -¿Qué tal si creamos un juego que permita reflexionar, conversar de manera cercana diferentes pensares y sentires y, que desde esta dinámica de comunicación se generen nuevas formas de hacer con la realidad que nos toque vivir, con lo que, de esa realidad vaya apareciendo. Por eso soy mas que un juego (mi secreto), porque jugándome en diversos y variados espacios, personas, edades y temas, movilizo entre quienes me juegan, la apertura confiada que provoca la compañía amable, genuina, atenta. Imagínense que se dice que tengo un espíritu propio que guía un modo de transitar particular, a través de los ocho pasos de los que consta mi tablero, de las preguntas que en cada paso invitan al conocimiento propio y de las frases motivadoras que son como semillas para el cultivo que el paso propone.

Me voy a describir. Mi tablero, es como el espacio lleno de colores y formas geométricas donde habita la comunidad Inter Ni. En el centro hay una especie de plaza donde se coloca el tema que convoca y estimula la interacción entre los participantes y los dirige hacia la posibilidad de darse a conocer y lograr conocerse en torno al “tema de la plaza”.

¿Te atreves a decirlo? o ¿prefieres ocultarlo?